ImPact
Guía de implementación y monitorización de políticas de PHS

¿Qué son los PHS?

2[1]

En un documento de trabajo de personal de 2012, la Comisión Europea describió que los servicios personales y domésticos (PHS) cubren una amplia gama de actividades que contribuyen al bienestar en el hogar de familias e individuos: cuidado de niños (CC), cuidado a largo plazo (LTC) de ancianos y de personas con discapacidades, limpieza, clases de refuerzo, reparaciones del hogar, jardinería, apoyo en tecnologías de la información y la comunicación, etc.).

Esta definición abarca tanto las actividades de cuidados como las de otro tipo. En otro documento, la Comisión Europea (2011) definió los “servicios personales” como: “reagrupamiento de todos los servicios que contribuyen a mejorar el bienestar en el hogar del ciudadano: (cuidado de niños, ayuda en el hogar, cuidado de ancianos, etc.), limpieza, clases de refuerzo, reparaciones del hogar (electricidad, jardinería, etc.) y mantenimiento (apoyo administrativo y tecnológico) “.

En su informe de 2001 sobre “empleo en servicios domésticos”, la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) los definió como “todos los servicios que prestan organizaciones públicas o privadas, o un tercero, que sustituyen al trabajo remunerado (en forma de un trabajo o autoempleo) por trabajo que anteriormente se realizaba sin retribución en el hogar. Por lo tanto, se incluyen todos los servicios prestados dentro y fuera del hogar del usuario, siempre que mantengan y ayuden a los miembros de un hogar privado” (Cancedda, 2001). El informe identificó cinco subsectores de servicios domésticos: cuidado de los niños, cuidado de los ancianos, limpieza doméstica (de la casa, ropa del hogar, ropa, etc.), comidas, mantenimiento doméstico y jardinería.

En este proyecto decidimos utilizar la definición de PHS de 2012 de la Comisión y considerar tanto el apoyo en el hogar como servicios relativos a cuidados. Hemos seguido la idea de que los servicios de cuidados se prestan a personas (dependientes) con necesidades especiales (cuidado a largo plazo para personas ancianas, servicios de cuidados para discapacitados, servicios de cuidado de niños), mientras que los servicios de apoyo en el hogar se prestan para mejorar el bienestar de los destinatarios. La guía trata los siguientes tipos de servicios:

  • Limpieza (ayuda en el hogar)
  • Cocina (ayuda en el hogar)
  • Plancha (ayuda en el hogar)
  • Reparaciones del hogar (ayuda en el hogar)
  • Jardinería (ayuda en el hogar)
  • Mantenimiento (ayuda en el hogar)
  • Clases de refuerzo (ayuda en el hogar)
  • Cuidado de ancianos (servicios de cuidados)
  • Cuidado de personas con discapacidades (servicios de cuidados)
  • Cuidado de niños (servicios de cuidados)

Es importante señalar que el mismo servicio (p. ej. limpieza del hogar) puede considerarse parte del cuidado general a una persona dependiente, o puede prestarse a alguien no dependiente con otras perspectivas socioeconómicas, como: facilitar la integración de la mujer en el mercado laboral, contribuir a mejorar la conciliación de la vida laboral y social, reducir los problemas de salud mental y los riesgos psicológicos, etc. (Orseu, 2013). Por lo tanto, el estado del destinatario de un servicio personal es importante y puede contribuir a definir la naturaleza del servicio. Por ese motivo resulta difícil distinguir entre actividades de cuidados y de otro tipo.

Aunque las actividades de apoyo doméstico y de servicios de cuidados tienen distintos objetivos y efectos y normalmente se organizan de forma diferente en algunos países[1], se pueden apoyar ambos tipos de servicios con el mismo tipo de medidas. Además, a pesar del objetivo social de los servicios de cuidados, estos tipos de servicios también representan un conjunto importante de nuevos trabajos y crean importantes efectos de rendimiento para los gobiernos.

Sin embargo, es importante distinguir entre los dos tipos de servicios, ya que podrían causar efectos distintos. Asímismo, es importante tener en cuenta que ambos servicios también podrían crear distintos tipos de trabajos. Por ejemplo, algunos trabajos en servicios de cuidados requieren trabajadores cualificados y competencias muy específicas.


[1]Los servicios de cuidados se consideran políticas sociales y están diseñados para prestar cuidados a las personas dependientes, cuidado de niños, etc. En muchos países los organismos públicos evalúan estos servicios. Por el contrario, el apoyo en el hogar se considera una parte de las políticas de empleo y está diseñado para crear nuevos trabajos, motivar al desempleado y combatir los trabajos no declarados, crear políticas de conciliación de trabajo-vida, etc.