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Guía de implementación y monitorización de políticas de PHS

Por lo tanto, los PHS deben ser una prioridad política desde un punto de vista económico y social

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Dados todos los elementos contextuales mencionados, el trasfondo de los PHS puede parecer muy desfavorable. No obstante, existen oportunidades de crear un entorno positivo para la aplicación correcta de PHS. Como se comentó, la demanda es mayor que la oferta formal y asequible. La prestación de servicios personales y domésticos tiene muchos factores externos colectivos positivos para la sociedad en conjunto, como una reducción del trabajo sin declarar y del desempleo, el fortalecimiento de la cohesión social (para usuarios y trabajadores), el avance hacia la reconciliación de la vida privada y profesional y la ayuda para reintegrarse en el mercado de trabajo. Por ese motivo, “para internalizar dichos beneficios colectivos, tiene sentido que el estado subvencione en gran medida el consumo de ese servicio” (Defourny, 2010). Así pues, los factores externos positivos principales del apoyo público son:

  • Combatir la economía no declarada: la Comisión declara que “teniendo en cuenta la importancia del trabajo no declarado en los sectores de PHS, las autoridades públicas pueden considerar intervenir con el propósito de alentar la prestación de PHS en la economía formal”. Deben apoyar medidas para que estos servicios pasen de la sombra a la economía formal, generen ingresos adicionales por impuestos para el Estado mediante la creación de empleo y ahorros en el gasto público (p. ej. reducción de las prestaciones por desempleo o más recaudación de impuestos). Además, se trata de una forma de crear oportunidades de empleo para los relativamente poco cualificados, en particular en lo que respecta a los servicios de quehaceres domésticos, que requieren solo escasa inversión pública mediante el fomento de la prestación de servicios de trabajo doméstico en la economía formal y no en la economía sumergida.
  • Creación de empleo (en especial para las mujeres): en los últimos años, los PHS son el sector de empleo que ocupa el segundo lugar en cuanto a rapidez de crecimiento en la UE, después de la ICT. En abril de 2012, la Comisión calculó que el potencial de la creación de empleo del sector de PHS ascendía a 5,5 millones de trabajos. Así pues, el desarrollo de PHS podría contribuir a conseguir los objetivos de empleo de la “Europa 2020”. Varios experimentos en los Estados miembros de la UE para apoyar el sector han resultado ser eficaces. A este respecto, se han creado 450 000 puestos de trabajo en Francia desde 2005. En Bélgica, el sistema de cupones Titres-services creó 149 800 nuevos puestos de trabajo entre 2004 y 2012. Los PHS crean puestos de trabajo no reubicables para desempleados a largo plazo y gente poco cualificada, así como para trabajadores migrantes. También contribuyen a la participación de las mujeres en el mercado laboral y a la inclusión social ofreciéndoles de forma directa un puesto de trabajo (de media el 90 % de los trabajadores de PHS son mujeres).
  • Mejora del atractivo y de las condiciones del trabajo: formalizar los PHS también es una forma de implementar un estatus mediante acuerdos colectivos, con los mismos derechos y privilegios que otros trabajadores en virtud del derecho laboral general, como mecanismos de seguridad social y derechos a prestaciones por desempleo, pensiones, baja por maternidad, vacaciones legales, etc. La formalización es la base del reconocimiento social del valor de estos servicios y de los trabajadores que los prestan. Como consecuencia, es un modo de motivar a los trabajadores, retenerlos y hacer que el sector sea más atractivo, que a su vez tiene un impacto positivo en la calidad de los servicios prestados.
  • Mejora de la profesionalización: los trabajos de servicios personales y domésticos requieren varias habilidades técnicas e interpersonales que actualmente están infravaloradas en nuestras sociedades. Normalmente se dice que los trabajos de PHS suelen ser para mujeres y que no requieren ninguna formación. La profesionalización del sector podría consistir en formación inicial dirigida y formación continua de empleados. La formación continua es de especial importancia porque ayuda a combatir el aislamiento de los trabajadores, especialmente porque muchos de ellos trabajan en hogares particulares. Por último, la profesionalización alenta la estructuración del sector, garantiza más valor intrínseco del trabajo y que se reconozca a los trabajadores, y al mismo tiempo los beneficios de adquirir estos servicios en el mercado formal se hace más obvio para los usuarios.
  • Mejora de la calidad de los cuidados: como la mano de obra del sector tiene las habilidades adecuadas, se beneficia de buenas condiciones laborales y está sujeta a controles de calidad de los proveedores de servicio que realiza la autoridad pública encargada.
  • Atraer/retener a mujeres en el mercado laboral: con un sector de PHS sólido, las mujeres se ven menos tentadas a dejar de trabajar (o trabajar a tiempo parcial) a la vez que son responsables de uno o más familiares dependientes. La posibilidad de externalizar actividades personales y domésticas es una solución para los que no desean asumir solos esta responsabilidad, si los servicios son asequibles, especialmente introduciendo medidas públicas que apoyen los sectores. Un estudio reveló que en Suecia por cada hora de servicios domésticos comprados, las mujeres casadas (entre 25-55 años) ganaban 1,8 horas, de las cuales el 60% se utiliza para trabajo remunerado (Halldén, 2014). Por lo tanto, comprar PHS aumentaba la participación de la mujer en el mercado laboral.
  • Aumento del bienestar conciliando mejor el trabajo y la vida: puede conseguirse conciliar mejor el trabajo y la vida aumentando la externalización de las tareas diarias en el hogar y del cuidado de niños y ancianos. Servicios de atención accesibles y asequibles son también una condición importante para aumentar la participación femenina en el mercado laboral.
  • Desarrollo de la igualdad entre hombres y mujeres: ofreciendo directamente un trabajo a las mujeres y acceso a servicios para que combinen con más facilidad sus vidas privadas y profesionales; los PHS favorecen la inclusión de la mujer en el mercado de trabajo. También ofrecen soluciones para asignar mejor tareas domésticas y de cuidados entre hombres y mujeres.
  • Aumento del crecimiento y de la productividad de las empresas: las empresas pueden reducir el absentismo y el presentismo motivando más al empleado y mejorando la conciliación entre trabajo y vida. Además, el desarrollo de la prestación formal de PHS favorece la creación de nuevas empresas. A este respecto, la intervención pública en Bélgica, Francia y Suecia ha tenido un éxito positivo en la creación y crecimiento de 1 065, 8 300 y 13 500 PYMES respectivamente.
  • Fortalecimiento de la inclusión social y lucha contra la pobreza: especialmente para migrantes, mujeres y la población laboral poco cualificada, que conforman la mayoría de los trabajadores de PHS. No obstante, el apoyo de medidas para PHS también contribuye a la inclusión social de la gente más dependiente de la sociedad. Eso es particularmente cierto en el caso de los niños, ya que el cuidado y la educación de la infancia temprana se reconocen como una herramienta eficaz para romper el ciclo de desventajas, en especial la pobreza.
  • Favorecimiento del crecimiento de la población: dado que los PHS reducen el estrés y las limitaciones relativas al cuidado de los niños, un mejor acceso a dichos servicios podría influir en las decisiones de planificación familiar de las parejas.

 

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